Reseñas: Autores y Obras

Máximo Carvajal: Maestro de la Época de oro.

Máximo Gorky Carvajal Belmar nació el 6 de octubre de 1935 en Valparaíso. Su vida esta marcada por la historieta, ya que siendo el hijo mayor aprende a leer con la revista “Pulgarcito”, semanario que publicaba lo mejor de la historieta norteamericana.

Ya desde los 9 años tiene contactos con las artes, precisamente en el Bellas Artes de Viña del Mar, donde es discípulo de Carlos Hermosilla. A los 15 emigra a Santiago con su familia y estudia en la Escuela de Artes Aplicadas.

La Familia Carvajal Belmar

Por razones económicas trabajaba en un taller de serigrafía llamado Estudios Norte, donde conoce al dibujante de la revista Vistazo Eduardo Pérez. Gracias a él puede conversar con el director de la revista “Vistazo”, el escritor Luis Enrique Delano, quién le acepta su primer trabajo, una historia sobre aviones.

En el año 1955, este joven de 20 años, es contratado por Rafael Fuentes.Plaza, jefe de Hípica del diario “El Clarín”, quien le encomienda una revista. Surge “Ventarrón”, publicada por Editorial Blasco, propiedad de la señora María Blasco, en la que dibuja y crea los guiones. Según la revista, es “La primera revista de historietas totalmente ilustrada en Chile”.

Entre los personajes que dibuja esta el boxeador “Max Dardo”, apodado “Ventarrón”, que le da nombre a la revista, “Tifón” un buzo, en aventuras en el fondo del mar y “Raúl Montero”, un detective, todos en un ámbito nacional, con buena aceptación de público. Son historietas completas. Carvajal reconoce la influencia inicial de Milton Caniff y, años después, de Oesterheld y Pratt en guión y dibujos.

Por problemas económicos de la editorial, probablemente de circulación de sus publicaciones, no son muchos los números que se editan, se han rastreado al menos 8 ediciones. Luego de los primeros números se sumarían como colaboradores Roberto Poupin, R. Morelli, Ernesto López y Patricio Zamora.

Se mantiene en el diario “Clarín” durante unos años y luego pasa a ser dibujante de publicidad a “El Mercurio”, pasando por la “La Gaceta de la Libertad”, desde donde será rescatado por Themo Lobos, cuando este presenta revista “Rocket” a Zig-Zag, a fines de 1964.

Página original de “Encuentro Estelar”, publicada en Rocket en 1965.

Máximo encuentra una de sus grandes vertientes, la ciencia ficción, participando en una revista que abrirá puertas a un mercado nacional de revistas.

Tras la partida de Themo Lobos y el cierre de “Rocket” continúan Máximo Carvajal y sus viajes en el tiempo a la Alemania nazi, así como otras historias en revista “Robot”, de menor duración y calidad.

En 1966 se publica en Editorial Zig-Zag “Logan, As del Jet”, que presento la serie inglesa de ciencia-ficción del mismo. La importancia de la revista radica en la presentación de historias unitarias de artistas chilenos, como Máximo Carvajal en el N° 4, con la historia “Gulliver” y “Sentencia” en el N° 6.

Máximoy los hermanos Igor Hildegardo y Mario (ambos a la derecha de la foto), junto a otros compañeros de Zig Zag.

Según Máximo Carvajal, en un artículo de presentación de Mario Igor en revista Bandido N° 3, Zig-Zag “era la última parada de en Chile de los locos del pincel y la plumilla” y agrega más adelante sobre el Barrio Bellavista “Si esa calle “Pío Nono” hablaran, las cosas que contaría”.

También es una etapa de profesionalización, ya que empieza a distinguirse la labor del guionista y del dibujante, situación que antes no se daba, ya que la mayoría de los dibujantes eran autores de sus guiones o recibían colaboraciones del público o amigos. Ello no obstaculizaba la existencia de dibujantes que simplemente ilustraban artículos de terceros o de otros que trabajaban desde su casa, como Oscar Camino.

Así, en otra vertiente de la historieta, surgen las revistas de guerra, entre las se encuentran “Trinchera”, “U2″ y S.OS.”. En los números inciailes de la revista “Trinchera” se publica material chileno, con claro reconocimiento a las hazañas alemanas de comienzos de la guerra y especialmente al zorro del desierto, Rommel. Véanse especialmente los números 3 y 16. Los guiones y dibujos son de Máximo Carvajal, quien además presentaba en contratapa “Crónicas de Guerra” alternándose con Fernando Albornoz, mientras que dibuja aviones para la revista “U-2”

Carvajal trabaja también en la revista “Jungla”, publicada entre 1967 y 1975, que partió con dos personajes base que ocupaban cada uno casi la mitad de la revista: Mawa y Elundí. Este último terminaría por desaparecer ante la preferencia del público por la primera. Ambas historias se sitúan en el Amazonas, el Matto Grosso. “Elundí” es el jíbaro blanco, hijo de un explorador y una indígena. Carvajal fue uno de sus dibujantes.

Para finalizar este período, considerado la época de oro de la historieta nacional, mencionamos uno de los mayores clásicos chilenos, la revista de terror “El Siniestro Dr. Mortis”, creación de Juan Marino, que contó con destacados dibujantes, entre los cuales es notoria la presencia de Máximo Carvajal y Ernesto López, Roberto Tapia Tom y el gran portadista Manuel Cárdenas Arce. Lamentablemente llega la “estatización” de editorial Zig-Zag y su transformación en Editorial Quimantú, con cambios de gran trascendencia para las revistas y los dibujantes y guionistas. Un buen ejemplo del cambio se vio en la revista “El Siniestro Dr. Mortis”, cuyos argumentos no podían conciliarse con la nueva política de la empresa. Se trató de salvar la publicación con algunos visos de ciencia-ficción, como es la captura del Doctor Mortis y su prisión en una nave espacial, salida ideada por Máximo Carvajal, pero que sólo le dio un respiro al rey de los no muertos. Mortis deja de publicarse a través de  Quimantú en 1971, ya que definitivamente no pudo adecuarse a la ideología de la editorial por sus temas necrológicos, además que  las series complementarias que se introdujeron en la revista no cumplieron sus objetivos.

En revista “Infinito” se espera agotar el material español para que un grupo de autores chilenos la mantenga con una serie denominada “Eos errante”, a partir del N° 20 de la misma. Se narra el viaje espacial de una comunidad de científicos terrestres, la que incluía a una telépata mapuche. Los dibujantes eran Abel Romero y Santiago Peñailillo, con argumentos de Máximo Carvajal.

En revista “Jungla” Comienza a presentarse una serie llamada “Hombres en la Jungla”, que adquiere protagonismo e incluso subtitula la revista en algún momento. Son las aventuras de un grupo de revolucionarios de algún país sudamericano cuyo avión ha caído en la selva. La creación es de Máximo Carvajal y los guiones son de Ventura Marín y los dibujos de Lincoln Fuentes, Julio Berríos Salazar.

En revista “Guerra”, sucesora de “Trinchera”,“U-2” y “S.O.S”, se comienza una serie llamada “Corresponsales de Guerra”, con el protagonismode un periodistaespañol y fotógrafo chileno en Vietnam, con claro apoyo a los vietnamitas y contraria a la ocupación norteamericana. Lo anterior no evitaba que Máximo Carvajal olvidara la Segunda Guerra Mundial, en episodios como Kamikaze” en el N° 188 de septiembre de 1973, en el que se anunciaba un especial de fiestas patrias.

Portada sobre GAE 13 de Máximo Carvajal para la revista Guerra!

Los creadores de la serie “Corresponsales de Guerra” fueron el guionista Juan Bley y los dibujantes Manuel Tapia, Jefe de la sección historietas, Máximo Carvajal coordinador y dibujante, Ernesto López, Enrique Calvo, Hernán Escobar, Guillermo Varas y Bernardo Aravena, que dibujaba también las portadas, lo mismo que Hernán Escobar. Figuran también en los créditos, como argumentista o guionista, Juvenil Niño y Adrián Roca.

Complementaban la revista dos series “C.O.N.U.” y, la que nos interesa, “GAE 13, Grupo Aéreo Estratégico N° 13”, en la que un equipo aéreo secreto de la Fuerza Aérea Chilena lucha contra una organización secreta llamada “El Triángulo Negro”, que pretendía la dominación del continente desde un fabuloso submarino portaaviones. También existen aventuras que los llevan a luchar contra nazis que pretenden restablecer el fascismo, tema favorito y recurrente del dibujante y guionista de la serie, Máximo Carvajal, que la había ocupado en muchos casos en otras revistas, generalmente de ciencia-ficción, sobre viajes en el tiempo. El guionista oficial era Juan Bley.

Terminada la etapa Quimantú, tras una reorganización, vuelve la Editorial Gabriela Mistral, manteniendo algunas revistas como “El Manque”, de enero de 1974, donde se presentan episodios de “GAE 13” de Máximo Carvajal.

Viñetas de “La Muralla”

Paralelamente, Máximo participa en una segunda etapa de revista “El Peneca”, de corta duración, dibujando aviones. Luego del cierre de Quimantú sigue en la historieta gracias a la Editorial Dilapsa, que publica la revista “Garra de Acero”, entre 1973 y 1975. La creación es del dibujante español Carlos Giménez y guiones de Jesús Flores. Agotado el material español se hacen cargo de la revista FMB Producciones Editoriales Limitada, con los chilenos Lincoln Fuentes, Gonzalo Calvo y Onofre Díaz, con guiones de Ventura Marín y con series complementarias nacionales: “As Newman” un científico playboy, por Máximo Carvajal y “Zaroc”, del equipo FMB Producciones, que relata las aventuras de un hombre del futuro trasladado al siglo XVIII por error.

Destacamos en esta parte, fundamentalmente porque su trabajo se distribuye a través de estas revistas, la creación de una agrupación de artistas, liderados por Patricio García, ex director de “Cabrochico” y del Departamento de Historietas de Quimantú. La sociedad FMB Producciones Editoriales Ltda. Realizó los trabajos ya señalados, episodios para “Mampato” y para el extranjero, especialmente para Inglaterra, para la cual Máximo Carvajal realizó episodios de Guerra.

En años de poco trabajo surge la gran serie de Máximo Carvajal “Dina y Nino en la tierra perdida de Mu”, con dos niños en una tierra en que se mezclan distintas civilizaciones, para revista “Mampato”, cuya historia y vicisitudes narramos en un artículo especial.

Máximo Carvajal, al igual que muchos dibujantes ven cerrados los principales mercados, derivando a Editorial Mundicrom, dirigida por Luis Enrich Font. En ella hará las láminas de álbumes como Flora y Fauna, Historia del Hombre y muchos más. También derivaran o volverán a la publicidad, a grandes agencias, aprovechando la apertura del mercado, ya que vuelven las grandes empresas internacionales y conocidas agencias publicitarias, que tientan a los buenos dibujantes.

En “La Tercera” se inicia la década del 80 con un suplemento dominical de historietas, inicialmente dirigido por Vittorio di Girolamo, y con profusión de autores chilenos. Desde el 6 de enero de 1980 se presentan ocho páginas de historietas a todo color. En ciencia-ficción destacan: “Axo”, un viajero espacial, de Máximo Carvajal.

Nuevamente pasaran años en que la historieta se circunscribirá a trabajos para el extranjero, especialmente Inglaterra y labores como dirigente, lo que le traerá más de un mal rato y persecución política.

Para vivir trabaja desde 1982 unos programas de animación de las caricaturas dominicales de Lukas para “El Mercurio”, que se dieron por Televisión Nacional y en 1983  “Condorito” para Canal 13. Los trabajos eran de Grafilm, donde trabaja con Álvaro Arce. En 1985 trabajara con Jaime Castro en una animación de “Los Pitufos”, para Hanna y Barbera y luego con Carlos González, el creador de Tevito, en publicidad.

Finalmente en 1987 timidamente comienzan a reaparecer las revistas y encontramos “Saga”, de Editorial José Miguel Olivari, que contiene en su número único (conocido), entre otras, la historieta “Axo” de Máximo Carvajal. Ese mismo año, un grupo de amigos, Pablo Alibud, Daniel Turkieltaub, Osvaldo Sacco y Charles Smith logra publicar la revista “Ácido”, en sus N° 0, 1 y 2, donde aparece nuevamente “Axo” de Máximo Carvajal con la recordada historieta “El Cíclope”.

Luego vendrá una gran revista de historietas de ciencia-ficción: “Asteroide”. Su material era preferentemente ingles y español, pero también colaboran autores chilenos, como Máximo Carvajal, con historias del espacio – tiempo, en que se mezcla la Segunda Guerra Mundial.

En Zig Zag.

El año 1989, reviviendo un poco el esquema de “Mampato”, se publica “Cachipún” por la Sociedad de Ediciones Molino Ltda., bajo la dirección de Máximo Carvajal, que repone su serie “Dina y Nino en la tierra perdida de Mu”, ya publicada su primera parte en la revista  “Mampato” y sin que se alcance a terminar la segunda parte, originalmente censurada en “Mampato”.

La misma Sociedad de Ediciones Molino Limitada, dirigida por José Neghme, presenta varios títulos, impresas en Mantor, que inicialmente a lo más son eróticas: Revista “El Quirquincho” se publica entre 1989 a 1996, con, al menos, 121 números. Inicialmente dirigida por Joel Espinoza. En sus primeros números colaboran Máximo Carvajal, Mario Igor, Manuel Cárdenas, Hildegardo Igor, Luis Peñaloza, Desiderio Arenas. Guiones de Adrián Rocca. La colaboración de Máximo carvajal es “Frankie Spot”, en humor terrorífico

En revista “La Papaya” también desde 1989, inicialmente dirigida por Joel Espinoza, colabora Máximo Carvajal con “La Oficina”, un cuadro a página completa y los dibujantes y guionistas citados. Además, en temas de ciencia-ficción han realizado trabajos unitarios como “Ofrenda” y en sexo-terror han realizado unitarios sobre vampiros y hombres lobos.

En el museo de Tin Tin.

En revista “Bandido” presenta un nuevo personaje, un detective del futuro, “Black Sloane”, en un cómic de autor, de carácter adulto. Además publica una historia de un Viejo Pascuero espacial y en el N° 18, especial Gore, presenta una genial “Rapsodia en Blood”, que justifica el especial.

Son los años en que su calidad de maestro indiscutido de la vieja guardia lo transforma en un orientador de jóvenes dibujantes, con los cuales presenta en “Bandido” una historia de un trágico retorno “De vuelta a casa”, por Bracon, Udok y Martínez.

Con su amigo Themo Lobos, a principios de los noventa, colabora en revista “Pimpín”, “en la onda de Mampato”, en la que Máximo Carvajal presenta “El Kiosco”, serie de ciencia ficción.

Después de este breve esplendor ha  continuado realizando trabajos por encargos, incluso de tipo religioso, y tratado de orientar su producción a Europa,  con trabajos como “Cuentos del reloj de arena”.

Sin embargo, no debemos olvidar que sigue siendo considerado el maestro, lo que lo hace participar en Ergocomics, grupo de dibujantes, guionistas yadmiradores de la historieta que llevan años en la WEB y gestores del DÍA DE LA HISTORIETA, (hoy devenido en “Viñetas del fin del mundo) cuyo primer año de realización fue en 2003 y que estuvo dedicado al Dr. Mortis, historieta de terror chilena, donde el maestro Máximo Carvajal estuvo entre los dibujantes premiados.

Durante sus últimos años siguió manteniendo el espíritu y amor por la historieta y fue un referente a nuevas generaciones de autores. Falleció en Santiago el 21 de agosto de 2006, rodeado de su familia. Como homenaje a su trayectoria, Ergocomics edito el libro “Máximo Carvajal, maestro de la aventura”, donde se realizó un completo estudio de su obra y se publicaron algunos de sus principales trabajos.

 También puedes revisar este articulo en: http://ergocomics.cl/wp/

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